dpa - Firmada

Búnker de cancillería de Hitler dará lugar a edificio de apartamentos

30.06.2026, 14:05

Por Anja Sokolow (dpa)

Bajo un terreno baldío de aspecto anodino en el corazón de Berlín se esconden los últimos vestigios de la antigua sede del poder de Adolf Hitler: en el terreno de la antigua Nueva Cancillería del Reich aún existe un búnker, que ahora está destinado a desaparecer bajo un edificio de apartamentos.

Los planes generan escepticismo, no solo entre los defensores del patrimonio cultural. "Es una locura total demoler en estos tiempos uno de los últimos vestigios del centro de poder nazi", subraya Dietmar Arnold, presidente de la asociación Berliner Unterwelten (mundos subterráneos berlineses), que aboga por la conservación del búnker.

Obras Públicas no quiere un "lugar de peregrinación"

El titular de Urbanismo de Berlín, Christian Gaebler, se opone a que el sitio sea conservado. "No vamos a obstaculizar la construcción de viviendas para conservar un búnker que luego tal vez se convierta en un lugar de peregrinación", declaró al diario "B.Z.".

Por el contrario, la asociación considera que esta postura es incomprensible. "Eso es solo un pretexto. La asociación Berliner Unterwelten lleva años demostrando con éxito cómo se puede abordar este tipo de edificios sin tener que derribarlos, así como así", explica Arnold. En su opinión, sería "sumamente vergonzoso" que se derribe el último vestigio auténtico de la Nueva Cancillería del Reich.

Último búnker de antes de la guerra en el barrio gubernamental nazi

Desde el punto de vista de la Oficina Estatal de Patrimonio Cultural, el búnker tiene "una importancia histórica y científica de gran alcance", explica Sebastian Heber, jefe del departamento de conservación de yacimientos históricos. Heber observa que el búnker representa el último vestigio de la época de construcción de la Nueva Cancillería del Reich y, además, es el último búnker de antes de la guerra que aún se conserva en el barrio del gobierno nazi de Berlín.

Sin embargo, aclara que debido a una directiva de las autoridades de Urbanismo, el búnker no fue declarado monumento.

El Consejo Regional de Monumentos, un comité de expertos, se pronunció el año pasado a favor de evaluar la inclusión del búnker en la lista de monumentos. "La Nueva Cancillería del Reich fue el lugar donde se planificó y se inició la Segunda Guerra Mundial y simboliza también el final catastrófico del régimen nazi", se lee en una recomendación del comité.

Precisamente en tiempos de abuso digital, de la desaparición de los últimos testigos de la época y de una relativización parcial de los crímenes nazis, parece aún más importante conservar rastros materiales e inequívocos, destacaron los expertos.

Según Arnold, aún se conservan 1.200 metros cuadrados del complejo, cuyas paredes y techo tienen un espesor de 1,70 metros. En su opinión, podrían incluso utilizarse como base para construir encima sin necesidad de derribarlos.

Arnold agrega que ahora se planea demoler aproximadamente la mitad de la construcción para dar lugar a departamentos y oficinas. "Si se corta o se excava la mitad del búnker, se pierde la estabilidad. Entonces ya no tiene sentido conservar nada", critica.

El presidente de la asociación aboga por instalar allí una muestra sobre el fin de la guerra y recuerda la famosa foto de la rendición del general Helmuth Weidling, cuando este salió del búnker el 6 de mayo de 1945.

Símbolo de la pretención de poder de Hitler

Según el Museo Histórico Alemán de Berlín, la Nueva Cancillería del Reich fue un edificio monumental de gobierno y representación del régimen nazi, que Hitler mandó construir como símbolo arquitectónico de su pretensión de dominio.

En base a los planos de Albert Speer, el edificio de la calle Vossstrasse quedó prácticamente terminado en solo unos doce meses, en enero de 1939, después de que se hubieran demolido manzanas enteras. En 1945, la Cancillería fue tomada por el Ejército Rojo y demolida a partir de 1949.

Según el informe del diario "B.Z.", en el terreno se construirán 66 viviendas, así como un edificio de oficinas de seis pisos. Sin embargo, en opinión de Arnold, estos "no serán los apartamentos asequibles que se necesitan en Berlín".

El búnker era solo uno de los muchos que había en el antiguo barrio gubernamental nazi alrededor de la Wilhelmstrasse. Arnold destaca que no se trata del famoso "búnker del Führer", en el que se suicidaron Hitler y Eva Braun.

Ese búnker se terminó de construir en abril de 1944 en la Gertrud-Kolmar-Strasse, en el distrito de Berlín-Mitte. Hoy en día, allí hay un aparcamiento. Hace 20 años, la asociación Berliner Unterwelten instaló allí un letrero informativo sobre la historia del "búnker del Führer".