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Prevén estancamiento en exportaciones alemanas en 2026 por guerra en Irán

5.05.2026, 12:27

La Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK) prevé un estancamiento para las exportaciones alemanas en el presente año por los efectos de la guerra en Irán, en lugar del crecimiento del 1 % calculado anteriormente.

"La esperanza de una recuperación económica se ha desvanecido. La economía mundial se encuentra en modo de crisis, y las empresas lo están notando de forma inmediata", comentó Volker Treier, director de Comercio Exterior de la DIHK.

En un sondeo a más de 4.500 empresas alemanas que operan a nivel internacional, los participantes reportaron estar sintiendo en Oriente Próximo las consecuencias de la guerra, mientras que en Estados Unidos, China y Sudamérica valoraron mejor las expectativas.

Según el estudio, las perspectivas para los próximos meses se han ensombrecido: solo el 21 % de las empresas encuestadas esperaba una mejor evolución económica en sus sedes internacionales en los próximos doce meses, frente al 26 % de una encuesta previa realizada en el otoño europeo. Al mismo tiempo, el 32 % prevé un empeoramiento, frente al 24 % en otoño.

Crisis del precio del petróleo

La crisis del precio del petróleo es citada como la principal fuente de incertidumbre, ya que el 46 % de las empresas considera que los altos precios de la energía son un riesgo empresarial fundamental, más del doble que en otoño.

El 40 % considera que las interrupciones en la cadena de suministro son un riesgo fundamental, el 37 % el aumento de los precios de las materias primas y el 44 % la preocupación por una demanda débil.

"Estamos viviendo una peligrosa combinación de crisis de los precios de la energía, fragilidad logística y creciente desconfianza geopolítica", comentó Treier. "Esto afecta especialmente a las empresas orientadas a la exportación y frena las inversiones", añadió.

Buenas perspectivas en China, EEUU y Sudamérica

Sin embargo, según la DIHK, las consecuencias de la guerra aún no se han dejado sentir en todas las regiones. Actualmente, el 39 % califica su situación actual como buena, el 48 % como satisfactoria y el 13 % como mala.

De esta manera, la valoración de la actividad actual es algo mejor que en otoño, en contraste con las expectativas. Mientras que las empresas alemanas en China, Estados Unidos y los países sudamericanos del Mercosur se muestran relativamente optimistas de cara a los próximos meses, en Asia y Oriente Próximo predomina el escepticismo. Allí pesan el aumento de los precios de la energía y las perturbaciones en las cadenas de suministro.

En Sudamérica y Centroamérica, por el contrario, casi una de cada tres empresas espera una mejora de la actividad, mientras que solo el 23 % prevé un empeoramiento. El motivo de este optimismo es la lejanía de la guerra, las fuentes de energía propias y el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea (UE).