Fútbol

Uli Hoeness clama contra precios de entradas del Mundial: "Me indigna"

5.05.2026, 12:26

Uli Hoeness, presidente honorario del Bayern Múnich, confesó que ha renunciado a viajar al Mundial debido a los precios desorbitados de las entradas, según declaró en una entrevista emitada por el canal DAZN.

"Tengo que decir que me indigna", se quejó, y reconoció que tenía previsto viajar al Mundial invitado por un buen amigo, quien también le ofreció alojamiento en su casa. "Pero no voy a aceptarlo", afirmó.

En una página web de reventa de la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, se ofrecieron recientemente cuatro entradas para la final del Mundial por casi 2,3 millones de dólares (1,9 millones de euros) cada una. Eso ya no es aceptable, afirmó Hoeness, de 74 años.

"Estoy a favor del comercio, pero no de tales excesos", recalcó. En su opinión, quizás los aficionados chinos, que se dan el lujo de asistir a un partido así una vez al año, podrían permitírselo. "Pero un aficionado alemán normal y corriente no iría allí por ese precio", aseguró.

Críticas generalizadas al precio de las entradas

El elevado precio de las entradas del Mundial 2026 ha sido objeto de críticas reiteradas, especialmente por parte de asociaciones de aficionados.

"Es evidente que asistir a este Mundial no se ajusta ni económica ni moralmente a lo que solemos ver en otros Mundiales", explicó la asociación de aficionados "Fairness United" en respuesta a una consulta de la agencia dpa.

"Además, las personas con ingresos medios simplemente no son el público objetivo de este evento", añadió.

Las entradas para el partido inaugural entre México y Sudáfrica, el 11 de julio en Ciudad de México, se vendieron a 2.985 dólares. Las entradas de la categoría más cara para la final, el 19 de julio en East Rutherford, Nueva Jersey, tenían un precio estimado de 10.990 dólares.

En el mercado de reventa, que está resultando muy rentable para la FIFA, una entrada en la grada inferior para el primer partido de la fase de grupos de la selección alemana contra Curazao en Houston, Texas, costaba 2.300 dólares.