Conflictos

Rocían con líquido rojo al hijo del Sha durante su visita a Berlín

23.04.2026, 15:02

El político de la oposición iraní Reza Pahlavi, hijo del Sha de Persia, fue hoy salpicado con un líquido rojo similar a una salsa de tomate durante su visita a Berlín, según informó la Policía.

Un hombre fue detenido tras el incidente, que se produjo después de la comparecencia de Pahlavi en la Conferencia Federal de Prensa (BPK), situada en el distrito gubernamental de la capital alemana.

Un reportero de la agencia de noticias dpa presente en el lugar de los hechos indicó que el sospechoso fue derribado al suelo antes de ser detenido. La Policía reveló más tarde que no tenía antecedentes policiales.

En una declaración inicial, las autoridades de seguridad describieron el incidente como un ataque con un tomate, pero más tarde se limitaron a afirmar que se había lanzado un líquido rojo. El equipo de Pahlavi informó que se trataba de salsa de tomate.

Pahlavi, de 65 años, no pareció inmutarse por el hecho y saludó con la mano a sus seguidores fuera del edificio desde el que ofreció antes una rueda de prensa.

El político iraní se encuentra en la capital alemana a título personal con el objetivo de mantener conversaciones políticas, aunque no tiene previsto reunirse con ningún miembro del Gobierno alemán.

El hijo del Sha, que vive exiliado en Estados Unidos, se ha postulado como líder de transición en el país de Oriente Medio. Sin embargo, su figura sigue siendo muy controvertida dentro de la oposición iraní.

Mientras que los grupos monárquicos lo apoyan, otros sectores de la oposición rechazan el retorno a la monarquía o la presencia de una figura de liderazgo procedente de la antigua familia gobernante. Los críticos le reprochan su falta de legitimidad democrática.

Por el momento no está claro cuánto apoyo tiene realmente Pahlavi en el país. Una de las razones es que las autoridades iraníes han impuesto un bloqueo de Internet desde el inicio del conflicto militar con Israel y Estados Unidos el 28 de febrero.

Petición a Gobiernos europeos

En su declaración ofrecida en la BPK, Pahlavi pidió a los Gobiernos europeos que dejen de negociar con los actuales gobernantes de su país, a los que calificó como "monstruos".

Según Pahlavi, la situación en Irán debe implicar un cambio claro, ya que en su opinión la gente quiere que "los monstruos" que tienen las manos ensangrentadas dejen de estar en el poder.

Asimismo, el político sostuvo que en el "régimen" no hay pragmáticos ni reformistas, sino solo "rostros diferentes de un mismo régimen".

"Europa... tiene un papel muy importante que desempeñar, en mi opinión", declaró posteriormente a dpa. Sin embargo, añadió: "Creo que Europa está socavando lo que podría hacer".

"Espero que los Gobiernos occidentales, incluido el alemán, dejen de seguir el mismo enfoque que han aplicado durante más de cuatro décadas", dijo Pahlavi, describiendo la estrategia europea como "un intento de apaciguamiento" que se espera que dé lugar a un "cambio de comportamiento" por parte de los dirigentes iraníes.

"Eso no ha dado ningún resultado en todos estos años", consideró el político, que afirmó que los actuales dirigentes "nunca, jamás, serán capaces de ofrecer una solución satisfactoria que remedie todos los aspectos de inestabilidad y crisis que este régimen ha creado a nivel regional y en el extranjero".

Hacia el mediodía, unos mil simpatizantes se manifestaron frente al edificio del Reichstag de Berlín, sede de la Cámara Baja del Parlamento, para pedir un cambio de régimen en Irán. Muchos de ellos ondeaban la bandera imperial iraní, utilizada hasta que el último Sha, padre de Pahlavi, fue derrocado por la Revolución Islámica de 1979.

Un portavoz de la Policía explicó que esperaban que miles de personas más salieran a las calles por la tarde, incluidos opositores a Pahlavi, y que se habían desplegado unos 800 agentes en la zona.