Museo del Ruhr inaugura exposición sobre la Edad de Hielo en Alemania
20.04.2026, 15:13
Una nueva exposición titulada "Sobrevivir en la Edad de Hielo" en el Museo del Ruhr, en la ciudad alemana de Essen, reúne más de 350 piezas así como animaciones de paisajes glaciares y esculturas de animales de tamaño real para imaginar cómo era la vida en tiempos prehistóricos.
La exposición permanecerá abierta hasta el 10 de enero de 2027.
Un bloque de granito de más de mil millones de años
Una de las piezas "estrella" de la muestra es el cráneo de un mamut con colmillos descubierto en 1975 en la ciudad alemana de Haltern y la famosa mandíbula inferior de un humano hallada en Mauer, cerca de la ciudad alemana de Heidelberg, que dio nombre a toda la especie humana Homo heidelbergensis.
Otra pieza clave es un bloque de granito de más de mil millones de años de antigüedad, que fue empujado por los glaciares desde Finlandia hasta la actual cuenca del Ruhr, en Alemania.
En la Edad de Hielo hubo efectivamente fases frías en las que el norte del estado federado de Renania del Norte-Westfalia estaba cubierto por una capa de hielo de más de 100 metros de espesor, explicó el subdirector del museo, Dietmar Osses.
Sin embargo, estas se alternaban con periodos cálidos en los que surgieron bosques, llanuras aluviales y pantanos en los ríos Rin, Lippe y Ems, y colonizaban el actual estado de Renania del Norte-Westfalia animales que preferían el calor, como el rinoceronte de bosque o el hipopótamo.
¿Se bañaban los hipopótamos en el Rin?
"Quizá los hipopótamos incluso se bañaban en el Rin", aventuró Osses. Según dijo, los cambios climáticos se produjeron a lo largo de varios miles de años. Aun así, exigieron enormes esfuerzos de adaptación a plantas, animales y también al ser humano.
No todas las especies sobrevivieron a las condiciones de vida cambiantes. Tampoco los humanos que vivieron en el Rin y el Ruhr hace unos 350.000 años, como muestra la exposición. El Homo heidelbergensis y el Neandertal se extinguieron. Solo sobrevivió el humano anatómicamente moderno. Este obtuvo ventajas mediante el uso de herramientas, vestimenta y técnicas culturales para la caza, por ejemplo, señaló Osses.
Armas nucleares: ¿podría haber una nueva Edad de Hielo?
Al final del recorrido, la exposición establece un vínculo con la era moderna: los organizadores presentan la carcasa de casi cuatro metros de largo de un arma nuclear de la Guerra Fría; detrás de un grupo de asientos, se puede leer en la pared la declaración final de la Conferencia sobre el Cambio Climático de París, con la que el mundo se comprometió a limitar el calentamiento global.
"La humanidad puede provocar una nueva Edad de Hielo con las bombas atómicas", señaló Osses. "Y en lo que respecta al clima, estamos en un punto de inflexión", añadió. Si todo el hielo de la Tierra se derritiera, el nivel global del agua subiría 80 metros. "Colonia, Bonn y Düsseldorf quedarían entonces bajo el agua".
El "monstruo de Minden" y la "ballena de Kervenheim"
La exposición forma parte de una serie sobre la historia geológica del estado federado de Renania del Norte-Westfalia iniciada por la autoridad para el desarrollo regional del estado federado y financiada con 1,5 millones de euros (1,7 millones de dólares).
En julio, le seguirá una exposición en el Museo de Historia Natural LWL en Münster con huellas de dinosaurios extintos. Allí se mostrará, entre otros, el "monstruo de Minden", un dinosaurio depredador de 163 millones de años cuyos restos fueron encontrados en las montañas de Wiehengebirge, entre el municipio de Porta Westfalica y la región de Osnabrück.
La tercera exposición comenzará en septiembre en el Museo Estatal de Lippe, en Detmold, y se centrará en la época en la que un mar cálido y poco profundo cubría la antigua Renania del Norte-Westfalia. Se podrá ver, por ejemplo, la "ballena de Kervenheim", de unos 6,5 metros de largo, encontrada en 1987 en Kevelaer, en el Bajo Rin; una prueba de que la región también estuvo cubierta por el mar en ciertos periodos.