Población

El 26,3 % de las personas en Alemania tiene un historial de inmigración

13.04.2026, 13:43

El 26,3 % de las personas en Alemania tiene un historial de inmigración, lo que en 2025 representó un total de 21,8 millones de personas y un aumento de 0,5 puntos porcentuales respecto al año anterior.

De acuerdo con la definición, tienen un historial de inmigración las personas que migraron a Alemania o cuyos dos padres lo hicieron a partir de 1950. La base del cálculo es un microcenso en el que se interroga anualmente alrededor del uno por ciento de la población alemana.

Casi un 20 % de inmigrantes de primera generación

Aproximadamente una de cada cinco personas que viven en Alemania ha inmigrado por cuenta propia, según la Oficina Federal de Estadística (Destatis). En cifras absolutas, 16,4 millones de inmigrantes de primera generación vivían en Alemania en el año 2025, un 1,7 % más que en 2024. "Con ello, el número de inmigrantes aumentó de forma significativamente más débil que en los años anteriores", indicaron los estadísticos.

De estos inmigrantes de primera generación, la mayoría procedía de Polonia (1,5 millones), Turquía (1,5 millones), Ucrania (1,3 millones), Rusia (1,0 millones) y Siria (1,0 millones). Un total de 5,4 millones de personas eran descendientes directos de inmigrantes; es decir, hijos nacidos en Alemania de dos progenitores que inmigraron desde 1950. Esta segunda generación creció un tres por ciento respecto a 2024. 

67 % más inmigrantes que en 2005

"Desde 2005, el número de personas con historial migratorio ha aumentado de 13 millones a 21,8 millones de personas en el año 2025", informó la Oficina Federal. Esto corresponde a un incremento del 67 %. La proporción de la población con historial migratorio respecto a la población total aumentó alrededor de 10 puntos porcentuales entre 2005 y 2025.

"Las personas con historial migratorio son jóvenes en comparación con la población general", señala otro tramo del informe. En 2025, más de una de cada tres personas de entre 25 a 34 años tenía un historial migratorio. En el caso de los mayores de 65 años, solo una de cada siete personas.

De los adultos jóvenes de entre 25 y 34 años que inmigraron por cuenta propia, un tercio tenía un título académico. Sin embargo, aproximadamente la misma cantidad no tenía ningún título profesional y no se encontraba ni en educación ni en formación.