Música

El "cronista de la sensibilidad alemana" Herbert Grönemeyer cumple 70

10.04.2026, 14:02

Por Florentine Dame (dpa)

El cantautor Herbert Grönemeyer recibe numerosas críticas: por no vocalizar, por idealizar la región del Ruhr donde ya no vive y por no cantar ni bailar de manera aceptable. Y, sin embargo, a punto de celebrar sus 70 años el 12 de abril, es de los artistas más exitosos de Alemania.

¿Cuáles son entonces las claves de su popularidad? "Quien escucha hoy una canción suya de hace cuarenta años no dice: 'suena a los '80'. Dice: 'suena a Grönemeyer'", resume la experta en música pop Barbara Hornberger, de la Universidad de Wuppertal.

"Se trata principalmente de cómo suena mi voz y cómo se pierden o me trago ciertas cosas", dice el propio Grönemeyer sobre su estilo tan característico en una entrevista con dpa con motivo de su cumpleaños.

Estilo propio

En esta mezcla sumamente reconocible de palabras aparentemente mal acentuadas, articulación poco clara y su manera especial de escribir de forma asociativa, creó un estilo completamente propio, "y sin embargo siempre también ha incorporado elementos típicos de la época en su música", observa Hornberger.

En 2015, el musicólogo Nepomuk Riva ya había señalado que, gracias a su expresividad vocal tan marcada, Herbert Grönemeyer había dotado a su música de una imagen sonora inconfundible, lo que le permitía diferenciarse claramente de otros intérpretes.

Más aún: según Riva, esa imagen sonora le da la posibilidad de combinar su voz con casi cualquier género musical. Desde la balada de piano melancólica, pasando por el clásico rock alemán hasta llegar al moderno electro-pop, el resultado es siempre el mismo: Grönemeyer suena a Grönemeyer.

Para su amigo y biógrafo Michael Lentz, el sonido atemporal del músico siempre toca la fibra del público: "Para el éxito es central también que Herbert Grönemeyer siempre canta la canción adecuada en el momento adecuado", escribe en la biografía publicada en 2024.

De la joven estrella del pop al paisaje anímico colectivo

En más de 40 años de carrera han ido cambiando las etiquetas sobre el artista. A mediados de los 80 representaba -según Barbara Hornberger- el prototipo de un nuevo tipo de estrella pop masculina: un veinteañero desgarbado, amable, con los pies en la tierra, de izquierda pero sin ser radical. "De repente había alguien que podía transmitir sentimientos sin ser percibido como un cantante melódico de 'Schlager'", añade la musicóloga.

A lo largo de su trayectoria, Grönemeyer fue consolidando álbum tras álbum su papel como lo que el investigador cultural Wieland Schwanebeck llama un "cronista influyente de la sensibilidad alemana".

Con cada número uno, profundizó esa función: cantó contra el conformismo de la era Kohl, contra el nacionalismo y contra una sociedad paralizada. Al mismo tiempo, encontró nuevas imágenes para hablar de amor, celos o vínculos.

Con "Mensch", Herbert Grönemeyer se convirtió para muchos definitivamente en la voz de la nación. El álbum, con más de tres millones de copias vendidas, figura entre los más exitosos de Alemania.

Hornberger lo resume así: "Las canciones reflejan algo parecido a un paisaje anímico colectivo de los alemanes en ese momento: eran canciones profundas sin llegar a ser cursis".

En la entrevista con dpa, Grönemeyer explica que, para él, hacer música es una auténtica estrategia de supervivencia: "Sé que la música me mantiene vivo. Es mi combustible interior".

Con ello, añade, siempre ha logrado equilibrar su lado melancólico. En especial, el hecho de hacer música en vivo representa para él una experiencia de comunidad, sin la cual se sentiría interiormente aislado.

Esto también se refleja en su constante curiosidad artística, con un espíritu de experimentación que lo ha llevado a aprender dirección musical, componer música para teatro y hasta planear escribir una ópera. Incluso a los 70 años, como subraya a dpa, "sería una pena que que se produjera un estancamiento, también en lo artístico".