dpa - Firmada
Boris Becker ve a un "Zverev 2.0" listo para atacar a Sinner y Alcaraz
7.04.2026, 14:13
El alemán Alexander Zverev vuelve a la tierra batida en el Masters 1000 de Montecarlo, y el icono del tenis mundial Boris Becker ve a su compatriota renovado y con fuerza para competir y mejorar su tercer puesto en el ranking mundial.
Zverev se dirigió en patinete al partido de exhibición de minitenis contra su archirrival Jannik Sinner, número dos del escalafón de la ATP, en el puerto de Montecarlo. Al igual que el italiano, el alemán reside en Mónaco y disfruta de las cortas distancias, el pintoresco entorno y el buen tiempo.
Pero el torneo en casa también es muy especial para la estrella del tenis germano por otro motivo: marca el inicio de la temporada de tierra batida, al final de la cual Zverev espera haber cumplido su sueño de ganar su primer título de Grand Slam.
"Por fin está de vuelta la tierra batida", escribió en Instagram. Es decir, en su superficie favorita, que también es la del Abierto de Francia, uno de los cuatro torneos de Grand Slam, que comienza el 24 de mayo.
Becker se entusiasma con Zverev
El torneo de Montecarlo será un indicador importante de su estado de forma actual, pero Boris Becker ya está entusiasmado con el "Zverev 2.0".
"Me emociona muchísimo", dijo Becker en un podcast conjunto con la exjugadora Andrea Petkovic sobre los cambios de Zverev desde principios de año: "Juega a la ofensiva, está en la cancha, sube a la red, juega saque y volea... con este estilo de juego, con esta actitud, Sascha Zverev podría ganar pronto un (torneo de) Grand Slam. Estoy convencido. Solo tiene que mantener este nivel".
Por su parte, Zverev tiene la intención de hacerlo. El jugador, de 28 años, perdió recientemente en las semifinales de los torneos de pista dura de Indian Wells y Miami, ambos contra Sinner. Pero en Estados Unidos quedó demostrado de forma impresionante que Zverev ha acortado distancias con Sinner y con el número uno del mundo, Alcaraz.
Becker explicó que el estilo de juego algo más audaz y agresivo de Zverev podría provocar "uno o dos errores más", pero también aumenta sus posibilidades de ganar. Especialmente contra los mejores, y esos son Sinner y Alcaraz.
¿Otro choque de semifinales contra su archirival?
A Zverev le espera otro duelo de semifinales con Sinner en Montecarlo si ambos ganan sus partidos previos. Tras quedar exento en primera ronda, el alemán es el claro favorito contra el chileno Cristian Garín en su debut. Pero probablemente ya tiene en mente la posible revancha contra Sinner, tras siete derrotas consecutivas.
"Quizás debería encerrarse en algún lugar con Jannik Sinner y salir él solo durante unas semanas para que Sinner no pueda volver a jugar contra él", bromeó Becker, refiriéndose a la racha sin victorias de Zverev contra el número dos del mundo.
Pero el tres veces campeón de Wimbledon, de 58 años, se muestra optimista, porque "se acerca la temporada de tierra batida, y Zverev suele ser mejor que Sinner en esa superficie. Pero claro, los rivales son diferentes".
Zverev se siente preparado para dar el golpe de gracia
Tras su temprana eliminación en Miami, Alcaraz debe rendir al máximo en Montecarlo para evitar perder el liderato del ranking mundial ante Sinner. El italiano también se beneficia de que, debido a la sanción de tres meses por dopaje del año pasado, actualmente no tiene puntos que defender.
Zverev, actualmente tercero, está muy lejos de los dos primeros en cuanto a puntos. Su objetivo de convertirse en el número uno a corto plazo se vuelve cada vez más improbable. Pero ahora Zverev cree mucho más en sus posibilidades de ganar un torneo de Grand Slam.
El año pasado, no estaba tan seguro de lograrlo, en parte debido a varias lesiones. "Me siento diferente este año, siento que puede suceder, y sucederá", predijo el hamburgués.
Becker está de acuerdo: "Para mí, es solo cuestión de tiempo antes de que gane un torneo realmente importante". En el pasado, criticó reiteradamente la aparente pasividad de Zverev y el jugador le respondió públicamente por ello. Ahora, Becker ya no se queja: "Me gusta cómo juega. Es un placer verlo, y por eso tiene éxito".