dpa - Firmada

La locura del March Madness y sus efectos sobre el baloncesto alemán

3.04.2026, 11:16

Por Maximilian Haupt (dpa)

En lugar de enfrentarse al Mitteldeutscher BC con el Bayern Múnich, el internacional germano Ivan Kharchenkov disputará este fin de semana la Final Four de la March Madness, el torneo por excelencia del baloncesto universitario estadounidense.

Aunque nadie podría haberle garantizado semejante éxito cuando decidió dar el salto desde el Bayern al Arizona Wildcats a finales de la temporada pasada, lo que sí era indudable es que Kharchenkov iba a ganar mucho más dinero como jugador universitario en Estados Unidos que como profesional con el actual campeón de la liga alemana.

Kharchenkov, de 19 años, es uno de los beneficiados de la revolución en Estados Unidos que está convirtiendo a los adolescentes en millonarios y, de paso, está dando dolores de cabeza a los directivos de los clubes de la Bundesliga y a sus colegas europeos.

"Estamos viviendo un éxodo imparable; la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto) y las federaciones nacionales no pueden ayudar a los equipos por falta de estructuras", declara el director deportivo del Bayern, Dragan Tarlac, a la agencia dpa.

El español Himar Ojeda, su homólogo en el Alba Berlin, se expresa en términos similares: "Intentamos adaptarnos. Pero nos faltan los medios para retener aquí a ciertos jóvenes talentos alemanes. El dinero de las universidades (estadounidenses) es imbatible".

En el duelo entre Arizona y Michigan, que se disputará ante cerca de 70.000 espectadores en estadio de los Indianapolis Colts de la NFL, el muniqués Kharchenkov se enfrentará en la madrugada del domingo (hora local) a otro alemán, Malick Kordel.

Sus compatriotas Eric Reibe y Dwayne Koroma lograron con los Connecticut Huskies una remontada sensacional y también estarán en la Final Four, donde se medirán a los Illionis Fighting Illini, también el domingo por la madrugada.

Sin embargo, la lista de jugadores alemanes que militan en equipos universitarios de Estados Unidos no se limita ni mucho menos a estos cuatro participantes en la fase final de la March Madness.

NIL: tres letras que cambiaron el deporte universitario

El término clave que ha cambiado por completo el funcionamiento del deporte universitario en Estados Unidos, y en consecuencia también en el ámbito internacional, es el formado por tres letras: NIL (Name, Image und Likeness).

Adoptado tras una sentencia judicial desde 2021, el NIL (traducido como Nombre, Imagen y Semejanza) permite que los jugadores universitarios puedan ganar dinero pese a ser estudiantes, si bien no por su desempeño deportivo, sí a través de actividades de marketing y publicidad.

Los jóvenes que antes jugaban en universidades con la esperanza de conseguir un contrato profesional en la NBA o la Euroliga se han convertido así, de facto, en jugadores no profesionales que también obtienen grandes ingresos.

A esto se añade el hecho de que los clubes europeos se quedan con las manos vacías, ya que las universidades estadounidenses no tienen que pagar traspaso por los jugadores que reclutan.

El directivo del Bayern Múnich, Tarlac, considera necesaria la intervención de la FIBA y la NCAA, la organización que agrupa a los deportes universitarios en Estados Unidos. Sin embargo, también advierte de que algunas universidades tienen tanto poder allí que es posible que la NCAA ni siquiera pueda imponerse con una propuesta de solución.

"Tenemos que ser creativos a la hora de intentar equilibrar y compensar lo que está sucediendo en las universidades estadounidenses", comenta por su parte el director del Alba, Ojeda.

Schröder ve ventajas

El capitán de la selección nacional alemana, Dennis Schröder, que ya cumple su decimotercer año como profesional de la NBA y es propietario del equipo alemán Löwen Braunschweig, comparte, por el contrario, la perspectiva de los jugadores y apoya esta evolución.

"Me parece bien que muchos europeos tengan una plataforma tan genial y ganen tanto dinero que, aunque no puedan mantener a su familia por completo, sí ganen lo suficiente para ayudarles, y creo que eso es algo bueno", destaca el actual jugador de los Cleveland Cavaliers.

"Por supuesto, el mercado alemán siempre es complicado cuando tienes la regla 6+6, pero no me parece grave", añade respecto a la normativa que establece que los equipos de la Bundesliga deben tener al menos seis jugadores con pasaporte alemán en su plantilla.

Pese a los desafíos, al menos a medio plazo, el mercado alemán podría ganar en calidad. Una carrera universitaria suele durar tres o cuatro años, y muy pocos de los jugadores de baloncesto de Alemania acabarán en la NBA después.

Himar Ojeda, por tanto, traza un plan sencillo: "Mantener el contacto. Porque cuando terminen la universidad, podrían volver a jugar en el Alba".