Naturaleza

Experta: las "malas hierbas" son vitales para insectos en los jardines

24.03.2026, 13:59

Con la llegada de la primavera europea, muchos esperan con ansias la presencia de las mariposas en sus jardines, sin saber lo poco que benefician a estos insectos sus hortensias y forsitias, explica Bettina de la Chevallerie, directora general de la Sociedad Alemana de Jardinería 1822 (DGG 1822).

Por muy coloridos que parezcan los parterres, para los seres vivos como insectos y pájaros son un desierto hostil, explica. Las plantas perennes ornamentales cultivadas y los arbustos exóticos a menudo ofrecen poco o ningún alimento a los insectos autóctonos.

Por el contrario, valiosas plantas forrajeras como el diente de león, el trébol, la ortiga y la artemisa a menudo se arrancan por considerarlas "malas hierbas". Por eso, a De la Chevallerie le parecería útil cambiarles el nombre como manera de cambiar la mentalidad.

"En cualquier caso, hay que eliminar la palabra 'mala hierba'", subraya, y propone hablar de flores silvestres o plantas acompañantes.

Muchas especies animales dependen de determinadas plantas para su supervivencia, pero el término despectivo 'mala hierba' sugiere que se trata de cosas prescindibles y sin importancia, afirma también Margarita Hartlieb, de la Universidad de Viena, en vísperas del Día de la Apreciación de las Hierbas (o Malezas), el 28 de marzo.

¿Te gustan las mariposas?

Las mariposas no aparecen de repente, sino que emergen de las crisálidas: envolturas rígidas en las que las orugas, nacidas de los huevos, se transforman en mariposas. Y las crisálidas de las mariposas suelen adherirse a los tallos de las plantas, explica De la Chevallerie.

Quien retira y desecha directamente las flores marchitas en otoño, destruye la próxima generación de primavera.

También las abejas silvestres y otros insectos utilizan los tallos de las plantas secas como lugar para hibernar.

Las hortensias, las forsitias, el laurel cerezo y muchas de las flores anuales de las tiendas de jardinería y los supermercados tienen algo en común: pueden parecer bonitas, pero carecen por completo de valor ecológico, ya que apenas ofrecen néctar y polen, o ninguno en absoluto.

Dada la gran cantidad de estas flores y arbustos exóticos que dominan muchos jardines, esto supone un verdadero problema de hambre para los insectos.

A su vez, las plantas silvestres, como las ortigas o el trébol, son arrancadas en muchos jardines. Sin embargo, muchas mariposas ponen sus huevos específicamente en las ortigas, ya que las orugas se alimentan exclusivamente de sus hojas; sin estas "malezas", las mariposas de colores no existirían.