dpa - Firmada
Acciones de armeras alemanas cotizan al alza en la bolsa
20.03.2026, 12:15
La tecnológica alemana Vincorion, que opera en el sector de la defensa, es la última armera germana en atreverse a dar el salto a la bolsa, y lo hizo hoy con una fuerte subida.
El precio de salida de las acciones de la empresa, con sede en Wedel, cerca de Hamburgo, se fijó hoy por la mañana en 19,30 euros (22,20 dólares), muy por encima de los 17 euros a los que el inversor Star Capital vendió parte de su participación en el proveedor de defensa.
Otros valores del sector también registraron subidas superiores a la media al inicio de la sesión bursátil de hoy. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el sector está en auge y la demanda de armas y material de defensa es elevada. Esto hace que el mercado resulte atractivo también para los inversores.
Pero, ¿qué fabricantes alemanes de armas cotizan en bolsa?
El debutante: Vincorion
El nombre de la empresa es un neologismo formado a partir del latín "vincere" (vencer) y la constelación de Orión. La empresa, que con 900 empleados no es demasiado grande, se considera llamada a alcanzar metas altas.
En 2025, Vincorion facturó 240 millones de euros, aunque no se facilitaron datos sobre los beneficios. La cartera total de pedidos rondaba los 1.100 millones de euros a finales de año. La empresa espera que la salida a bolsa le proporcione una mayor notoriedad también entre los inversores.
Vincorion perteneció hasta 2022 al grupo tecnológico alemán Jenoptik, hasta que inversores británicos de Star Capital se hicieron con ella. Para los británicos fue un buen momento, ya que la demanda de material de defensa aumentaba vertiginosamente. Ahora recogen beneficios. Star Capital sigue siendo el accionista principal.
Vincorion fabrica sistemas mecatrónicos, generadores y otras soluciones energéticas. Sus componentes se instalan, por ejemplo, en tanques y sistemas de defensa antiaérea.
El líder del sector: Rheinmetall
La mayor empresa armamentística de Alemania experimentó un fuerte crecimiento. Ya sea en facturación, cartera de pedidos o resultado operativo, la empresa con sede en Düsseldorf, en el oeste del país, no deja de batir récords.
Rheinmetall vende tanques, artillería, munición, camiones militares y drones. La cartera de productos se ha ampliado y, tras adquisiciones y la creación de nuevas empresas, ahora también incluye en su oferta buques, satélites y piezas del fuselaje para el bombardero furtivo estadounidense F35.
Para 2030, Rheinmetall pretende quintuplicar su facturación hasta alcanzar los 50.000 millones de euros, y aumentar la plantilla de 33.000 a 70.000 empleados.
Las crecientes cifras de la empresa han tenido una buena acogida en la bolsa: si poco antes del inicio de la guerra en Ucrania una acción de Rheinmetall valía algo menos de 100 euros, ahora se cotiza a más de 1.500. Sin embargo, las expectativas de los analistas financieros son ahora tan altas que incluso las buenas cifras han provocado últimamente cierta prudencia y el precio de la acción ha bajado.
La empresa tradicional: Renk
La empresa de Augsburgo, con 4.400 empleados, también se encuentra en racha y celebra haber alcanzado máximos históricos en facturación (1.400 millones de euros en 2025, un 20 % más que el año anterior) y en cartera de pedidos (6.700 millones de euros, un 33 % más).
Esta empresa tradicional, fundada en 1873 en el sur de Alemania, fabrica transmisiones que se instalan en tanques y vehículos de artillería. Se prevé que el crecimiento continúe. Desde su salida a bolsa hace poco más de dos años, el valor de una acción de Renk se ha multiplicado por cuatro aproximadamente.
Sin embargo, al igual que en el caso de Rheinmetall, Renk también ha experimentado un ligero descenso en los últimos meses. No obstante, el nivel de cotización sigue siendo alto.
El especialista en electrónica: Hensoldt
La antigua división de electrónica de seguridad de Airbus cotiza en bolsa desde 2020. Al principio, los inversores se mostraron bastante reticentes; al inicio de la guerra de Ucrania, la cotización bursátil se situaba más o menos al mismo nivel que en su debut en bolsa. Sin embargo, la amenaza rusa y el consiguiente rearme de los países de la OTAN también generaron buenos resultados para Hensoldt.
Actualmente, una acción vale aproximadamente seis veces más que al inicio de la guerra. Hensoldt fabrica sistemas de radar y sensores para sistemas de defensa aérea, aviones, drones y buques. La sede central de Hensoldt está en Taufkirchen, en las afueras de Múnich.
La broma bursátil: Heckler & Koch
El fabricante de fusiles de asalto Heckler & Koch, con sede en la Selva Negra, también cotiza en bolsa, pero el precio de sus acciones no es en absoluto significativo.
En la última década, la empresa en dificultades quiso salir a bolsa para obtener un impulso financiero. En un primer paso, cumplió un requisito mínimo de la Bolsa de París y, en 2015, emitió una minúscula participación del 0,03 % de los derechos de voto a pequeños inversores, a lo que se iban a sumar más. Pero eso no sucedió, la salida a bolsa se suspendió: los resultados financieros eran demasiado malos como para servir de reclamo para los inversores.
Algunos pacifistas vieron una oportunidad y compraron acciones, que utilizaron en los años siguientes como pase de acceso a las juntas generales. Sin embargo, su deseo de que Heckler & Koch renunciara a los equipos de guerra y se dedicara a la producción de componentes civiles no se ha cumplido.
Por suerte, podría decir el accionista mayoritario, el francés Nicholas Walewski, descendiente del emperador Napoleón: la demanda de armas cortas y fusiles aumentó y H&K vuelve a obtener grandes beneficios desde hace algunos años.
Con calado: ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS)
La filial de construcción naval del grupo industrial Thyssenkrupp, con sede en Kiel, cotiza en bolsa desde el pasado mes de octubre. La primera noche, el valor de las acciones se disparó, pero después la demanda se estabilizó. Esta empresa también registra cifras récord, como una cartera de pedidos de 18.700 millones de euros.
Thyssenkrupp mantiene el 51 % de las acciones de TKMS, que cuenta con unos 9.100 empleados y fabrica fragatas y submarinos. Recientemente, TKMS celebró que Noruega ampliara en dos unidades su pedido de cuatro submarinos. TKMS puja por construir cuatro fragatas para la Armada alemana, que busca mejorar su capacidad de caza de submarinos.
El enano bursátil: Gabler
La empresa Gabler, de Lübeck, lleva solo unas dos semanas en bolsa. Con tan solo 240 empleados, alcanzó en 2025 una facturación de 70 millones de euros. Fabrica equipos de despliegue y sistemas de control para submarinos. Gabler también comercializa otra tecnología marina que se utiliza, por ejemplo, en plataformas petrolíferas y en el ámbito científico.
El próximo debutante: KNDS
El grupo armamentístico KNDS tiene previsto salir a bolsa este mismo año, a pesar de los retrasos en el proyecto franco-alemán del carro de combate MGCS. "Los preparativos avanzan según lo previsto", declaró recientemente en Múnich el director general del grupo, Jean-Paul Alary. En sentido estricto, no se trataría de la salida a bolsa de una empresa alemana, ya que es propiedad a partes iguales de alemanes y franceses.
KNDS surgió en 2015 de la fusión del fabricante alemán de tanques Krauss-Maffei Wegmann y la empresa estatal francesa de armamento Nexter, motivada en aquel momento, entre otras cosas, por los recortes en los presupuestos de defensa de Alemania y de muchos otros países europeos.
La sede del holding se encuentra en Ámsterdam, mientras que la empresa KNDS Deutschland, con 4.000 empleados, tiene su sede central en Múnich. KNDS Deutschland fabrica tanques, artillería y sistemas de defensa antiaérea. KNDS France cuenta con unos 4.500 empleados y su cartera de productos es similar.