Unión Europea
Merz y Macron escenifican unidad tras distanciamiento de últimos días
12.02.2026, 15:33
El canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, mostraron hoy unidad al comienzo de una cumbre de la Unión Europea (UE), después de que en los últimos días expresaran abiertamente sus diferencias en temas clave.
La reunión en la localidad belga de Bilzen-Hoeselt se centra en la cuestión de cómo Europa puede ser más competitiva. "Me alegro de que Emmanuel Macron y yo, como casi siempre, estemos de acuerdo en estas cuestiones", declaró Merz a la llegada de ambos líderes políticos.
A su vez, Macron añadió que ambos por supuesto "piensan juntos". "Creo que compartimos la sensación de urgencia de que nuestra Europa debe actuar con claridad", indicó el francés.
La crisis en Europa
La economía europea atraviesa actualmente una situación muy difícil: la gran burocracia, los elevados precios de la energía, la fuerte competencia, sobre todo de China y Estados Unidos, y los acontecimientos políticos mundiales están afectando a la industria.
Por ello, la reunión informal de los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la UE, celebrada en un castillo rodeado de agua cerca de Maastricht (Países Bajos), se centra principalmente en la cuestión de cómo puede ser más competitiva ante los nuevos retos geopolíticos.
Sin embargo, al tratarse de un encuentro informal, no se esperan medidas concretas. "No habrá ninguna decisión, sino un debate sobre la competitividad y la consolidación del mercado interior europeo", declaró Merz.
El canciller germano explicó que el objetivo es preparar las decisiones que se tomarán en la próxima cumbre ordinaria de los líderes de la UE a finales de marzo en Bruselas. Macron habló de un plan de acción para impulsar la economía.
Disputa sobre la norma "Buy European"
En vísperas de la reunión, París y Berlín dejaron claro que siguen caminos diferentes para hacer más competitiva la maltrecha economía europea.
Macron abogó entre otras cosas por introducir una regla "Buy European" (Compra europeo) para dar preferencia a los productos europeos en las inversiones públicas. Merz, en cambio, defiende un enfoque más cauteloso y exige que las reglas de preferencia europea se apliquen solo a sectores críticos y estratégicos, y únicamente como último recurso.
Berlín también rechazó las recientes demandas de Macron de contraer deuda común para estimular la inversión, un tema al que se mostró dispuesta asimismo la primer ministra italiana, Giorgia Meloni. La cuestión de los llamados eurobonos y la mutualización de la deuda es uno de los debates más divisivos entre sus colegas europeos, reconoció Meloni.
Reducción de la burocracia
En lo que sí coinciden los Gobiernos es en que es necesario reducir la burocracia en Europa lo antes posible. Además de la competencia de terceros países y los altos precios de la energía, la industria se queja constantemente de la enorme carga burocrática, que se ha visto agravada por las normas medioambientales y de sostenibilidad.
En una reunión celebrada el miércoles en Amberes, a la que asistieron unos 500 representantes de la industria, Merz pidió una desregulación sistemática de "todos los sectores". Las pequeñas correcciones no son suficientes, "exijo un nuevo comienzo en materia de regulación", dijo el canciller.
La industria se pronunció a favor de un liderazgo político fuerte y del apoyo prestado durante la pandemia del coronavirus. En concreto, pide una reducción de los costes energéticos y de los obstáculos existentes al comercio entre los países de la UE, profundizando así el mercado interior.
Un enfoque para ello es impulsar en mayor medida la integración de los mercados de capitales europeos, que siguen estando fragmentados. Se lleva años trabajando en la denominada unión de los mercados de capitales, hasta ahora sin mucho éxito.
Con un mercado de capitales integrado se pretende mantener más fondos en los mercados europeos y animar a los consumidores a invertir en los mercados financieros locales, de modo que las empresas puedan obtener financiación más fácilmente.
Por otra parte, los 27 también quieren avanzar en su reunión en el objetivo de ampliar y diversificar las relaciones comerciales internacionales con el fin de reducir los riesgos y las dependencias. La UE apuesta por nuevos acuerdos de libre comercio, también para defenderse de la agresiva política arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump.
A principios de año, tras décadas de negociaciones, se firmó un tratado con cuatro países sudamericanos del bloque Mercosur y, además, Bruselas acordó recientemente con la India una nueva gran zona de libre comercio. Próximamente está previsto un acuerdo con Australia.