Justicia
Tribunal húngaro condena a ocho años de prisión a activista alemana
4.02.2026, 15:59
La activista alemana Maja T. fue condenada hoy a ocho años de prisión por un tribunal húngaro por agredir a presuntos extremistas de derecha en una manifestación celebrada en Budapest en 2023.
Según el Tribunal Municipal de Budapest, Maja T., que se autodefine como persona no binaria, participó en agresiones físicas perpetradas por activistas de extrema izquierda al margen de una reunión internacional de neonazis que tuvo lugar en la capital húngara en febrero de 2023.
Nueve personas resultaron heridas en un total de cinco ataques, cuatro de ellas de gravedad.
El caso fue noticia en Alemania y otros países, en medio de la preocupación de que Maja T. no recibiera un juicio justo en Hungría, donde el Gobierno liderado por el conservador Viktor Orbán ha restringido severamente los derechos de la comunidad LGBT.
Presunta miembro del movimiento Acción Antifascista (Antifa), Maja T., de 25 años, fue declarada culpable de intento de lesiones graves y pertenencia a una organización criminal. La sentencia aún no es firme.
Mientras que la Fiscalía había solicitado una pena de 24 años de prisión, la defensa había pedido su absolución.
Maja T. fue acusada de pertenecer a un grupo de unos 20 extremistas de extrema izquierda que planearon ataques violentos contra neonazis europeos, reunidos en Budapest en febrero de 2023 para una conmemoración anual de los nazis y sus colaboradores fascistas húngaros.
Entre el 9 y el 11 de febrero de 2023, los integrantes del grupo atacaron con porras, un martillo y spray pimienta a personas que suponían que habían participado en la manifestación, en cinco lugares distintos de la ciudad.
Maja T. no hizo comentarios sobre las acusaciones durante el juicio, que duró casi un año, pero criticó el proceso por considerarlo injusto y se declaró en huelga de hambre durante unos 40 días en junio para protestar por las malas condiciones de la prisión.
La ciudadana alemana fue detenida en Berlín en diciembre de 2023 y extraditada a Hungría en junio de 2024, después de que el Tribunal Constitucional de Alemania llegara demasiado tarde en su intento de impedir la extradición tras considerarla ilegal.
Otros seis acusados de participar en los ataques fueron juzgados en Alemania a principios de este año.
Orbán, que el año pasado clasificó al grupo de extrema izquierda Antifa como "organización terrorista", había pedido en repetidas ocasiones un castigo severo en el caso de la activista alemana.