Sabotaje
La Policía, bajo presión un mes después de ataque a red eléctrica de Berlín
31.01.2026, 16:05
La Fiscalía de Alemania ofrece nada menos que un millón de euros (1,18 millones de dólares) de recompensa por cualquier información sobre el incendio provocado en la red de electricidad de Berlín hace un mes, perpetrado supuestamente por un grupo de extrema izquierda.
Más de 100.000 personas se quedaron sin suministro durante días en pleno invierno después de que el 3 de enero se incendiaran cables de alta tensión que discurrían desde una central eléctrica sobre un canal.
El fiscal general no ha revelado si ya se han recibido pistas, tampoco se ha facilitado ninguna información sobre las investigaciones en curso.
La orden de búsqueda se puede ver desde hace unos días en pantallas electrónicas en Berlín y en el estado colindante de Brandeburgo. En rojo se lee: "Válida hasta el 24 de febrero". Cuando se preguntó por el motivo de este plazo, el Ministerio del Interior se refirió a "razones de táctica policial".
La Policía y la plana política, bajo presión
La recompensa inusualmente alta demuestra que la Policía y las autoridades en el plano político están bajo fuerte presión. El millón de euros es un intento de romper el silencio de la escena radical de izquierda y encontrar a un informante.
La presión sobre la Oficina Regional de Investigación Criminal de Berlín (LKA) también es alta, porque el atentado del 3 de enero no fue, ni mucho menos, el primero de este tipo.
Los saboteadores, agrupados en distintas versiones del "Vulkangruppe" (Grupo Volcán) "han reivindicado al menos 18 atentados desde 2011", declaró recientemente el titular de Interior de la capital alemana, Christian Hochgrebe. "Entre ellos, varios incendios provocados en la red de trenes suburbanos de Berlín y en líneas eléctricas". Además, la llamada campaña "Switch off" (Desconexión) enumeró más de 50 atentados adicionales en Berlín, desde ataques con pintura hasta graves incendios provocados.
Berlín como centro de "actividad extremista de izquierda"
Los atentados contra el suministro eléctrico de la fábrica de coches eléctricos Tesla en marzo de 2024 y contra los cables de alta tensión del parque tecnológico Adlershof en septiembre de 2025 causaron especial revuelo.
Según el jefe de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, Michael Fischer, Berlín es un centro de "actividad extremista de izquierda". Sin embargo, aclaró que el fenómeno no se limita a la capital, ya que también se han producido atentados en Renania del Norte-Westfalia y Baviera.
¿Por qué, a pesar de tantos atentados en 15 años, no se han producido detenciones? Fischer lo explicó de esta manera: "Se trata de grupos que muestran un alto grado de profesionalidad y un alto grado de comportamiento clandestino", es decir conspirativo y secreto. Según Fischer, los autores son ecoanarquistas "que se protegen especialmente contra las investigaciones estatales y que planifican con mucha antelación".
"El fuego rara vez deja rastros"
Los incendios provocados también dificultan las investigaciones en comparación con los antiguos atentados con explosivos, añadió Fischer. "El fuego rara vez deja rastros. Si se trata de altas temperaturas, los rastros se queman rápidamente", lo cual "dificulta especialmente el trabajo de la Policía en la escena del crimen".
En el caso actual, los agentes habrían analizado huellas en la nieve, pero no se sabe si esto ha sido de gran ayuda.
Los miembros del Grupo Volcán aparentemente cometieron pocos errores. En Internet hay indicaciones sobre el procedimiento táctico para los atentados: no portar teléfonos móviles propios, evitar el metro y otros lugares con cámaras, llevar gorras, máscaras y guantes.
Apenas hay informantes entre los extremistas de izquierda
Otro problema es que los servicios de inteligencia y la Policía apenas encuentran informantes en el ámbito de la extrema izquierda. Incluso los servicios de inteligencia tuvieron que admitir que carecen de candidatos en su informe sobre el Grupo Volcán, que se autodenominó así tras una erupción volcánica que paralizó el tráfico aéreo en Europa.
En el caso de los extremistas de derecha o los islamistas, la situación es a menudo diferente, ya que surge alguien que está dispuesto a hablar con las autoridades a cambio de dinero. Las estructuras de los radicales de izquierda, fuertemente orientados ideológicamente, lo hacen mucho más difícil, admiten los agentes del orden.
No está claro si las últimas cartas de reivindicación, muy detalladas, proporcionaron alguna pista. Los expertos no atribuyeron todas ellas a los autores del atentado actual.
La Policía y los servicios de inteligencia no creen que ahora vaya a haber tranquilidad. Según el titular de Interior de Berlín, Hochgrebe, la relevancia de la ideología ecoanarquista ha aumentado. Al mismo tiempo, una parte de la escena extremista de izquierda se ha radicalizado, advirtió.
Hochgrebe apuntó que las cartas de reivindicación deben entenderse también como una convocatoria dentro del propio ambiente. "El potencial de peligro del espectro ecoanarquista es alto. Y debemos partir de la base de que esto no va a cambiar en un futuro previsible".