Fútbol

Clubes alemanes denuncian maltrato a sus fans en Europa

28.11.2025, 15:38

Los principales clubes de fútbol alemanes presentes en competiciones europeas, como el Bayern Múnich o el Stuttgart, denunciaron incidentes con sus aficionados en las recientes salidas a otros estadios.

"Lo que está pasando es una auténtica locura. No debemos tolerarlo", declaró el presidente del Stuttgart Alexander Wehrle, tras la victoria de su equipo el jueves por 4-0 frente al Go Ahead Eagles holandés en la Europa League.

La victoria del equipo germano se vio empañada por las cargas policiales contra los aficionados visitantes tras su llegada en autobús para asistir al partido, celebrado en Deventer. Wehrle denunció que los aficionados están siento "tratados como delincuentes peligrosos".

"Si queremos mantener la cultura de la afición en el fútbol europeo, también debemos garantizar que los aficionados que no han hecho nada malo puedan entrar y disfrutar de una experiencia futbolística normal", defendió el directivo.

A principios de noviembre, a los aficionados del Eintracht Frankfurt no se les permitió comprar entradas para el partido de la Liga de Campeones de su equipo en Nápoles y, recientemente.

En esa misma jornada de la Champions, en París se impidió a los seguidores del Bayern Múnich entrar de forma individual en la capital francesa antes de un partido contra el Paris Saint-Germain. En su lugar, tuvieron que reunirse en una estación de peaje.

El director general del Bayern, Jan-Christian Dreesen, calificó las medidas de "acoso". Hoy mismo, el director deportivo, Christoph Freund, declaró que se habían producido escenas "que nadie quiere ver" en el viaje a Londres para disputar la Champions League contra el Arsenal, el miércoles.

Los clubes alemanes ya han escrito al ente rector del fútbol europeo, la UEFA, para quejarse de las recientes decisiones policiales y se preguntan por qué los equipos de la Bundesliga parecen haber sido señalados, ya sea por prohibiciones de entrada, esperas de horas o violencia policial.

"Los aficionados se toman tiempo libre. Viajan. Quieren vivir una experiencia futbolística. Y se los trata como a delincuentes peligrosos", consideró el presidente del Stuttgart.

Por su parte, el director del Go Ahead Eagles, Jan Willem van Dop, defendió a las fuerzas de seguridad y dijo que, entre otras cosas, se devolvieron los autobuses con aficionados que no tenían entrada.

"Algunos tenían entradas, otros no. Y el comportamiento en el autobús era tan agresivo que la policía acabó interviniendo", contó.