Automotor
Berlín pedirá a la UE suavizar la prohibición de motores de combustión
28.11.2025, 16:01
El Gobierno alemán anunció hoy que impulsará una flexibilización de la prohibición prevista por la Unión Europea (UE) a partir de 2035 de los coches nuevos con motor de combustión, con el objetivo de garantizar los puestos de trabajo en la industria automovilística.
La coalición gubernamental alemana formada por conservadores y socialdemócratas acordó que abogará en Bruselas para que los "motores de combustión altamente eficientes" sigan estando permitidos después de 2035.
El objetivo es lograr una mayor flexibilidad y apertura tecnológica, declaró el canciller Friedrich Merz tras las deliberaciones en Berlín del llamado comité de coalición.
Los objetivos climáticos deben alcanzarse, subrayó. "Pero queremos alcanzarlos con una tecnología abierta", explicó Merz. "Queremos alcanzarlos con una movilidad que también preserve los puestos de trabajo en Europa y, en particular, en la industria automovilística alemana".
Merz afirmó que solicitará a la Comisión Europea que, incluso después de 2035, siga permitiendo, además de los vehículos puramente eléctricos, los vehículos con doble propulsión, es decir, los vehículos que combinan la propulsión por batería y el motor de combustión. Para ello, dijo, enviará una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La UE quiere presentar propuestas
La UE decidió en 2022 que, a partir de 2035, los coches nuevos ya no podrán emitir dióxido de carbono (CO2), perjudicial para el clima. Esto significaría, en la práctica, que ya no se podrían matricular coches nuevos con motores de combustión.
El objetivo es reducir las emisiones en el sector del transporte. Tras la presión ejercida por la industria y los Estados miembros, la Comisión Europea anunció la intención de revisar el reglamento sobre los motores de combustión. Se espera que la Comisión presente una propuesta al respecto el 10 de diciembre.
A continuación, el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE podrán introducir modificaciones en la propuesta. Al final, deberá obtener el apoyo de una mayoría suficiente en ambas instituciones.
El Gobierno alemán pide apertura tecnológica
Concretamente, Berlín quiere que, incluso después de 2035, se sigan matriculando tecnologías como los vehículos híbridos enchufables y los vehículos eléctricos con los denominados prolongadores de autonomía.
"A cambio, las emisiones adicionales deben compensarse, por ejemplo, mediante el uso de acero verde en la producción de automóviles o combustibles renovables. En resumen, el impacto climático de la normativa vigente se mantendrá", aseguró el ministro alemán de Medio Ambiente, Carsten Schneider.
"El impacto climático se mantiene, pero la industria obtiene más flexibilidad en el camino hacia el objetivo de cero emisiones para los coches nuevos en 2035", apuntó.
Merz dijo que la Comisión Europea ha enviado una señal adecuada de que se puede llegar a una buena solución que, por un lado, proteja de las sanciones y, por otro, permita la competitividad en el sector del automóvil, sin poner en tela de juicio los objetivos de protección del clima. Aclaró que se impondrán sanciones si los fabricantes no cumplen los llamados límites de CO2 para sus flotas.
Sindicato metalúrgico IG Metall elogia la decisión
El poderoso sindicato metalúrgico alemán IG Metall celebró el anuncio. "Los políticos se ponen de acuerdo, los trabajadores respiran aliviados. Llevamos mucho tiempo insistiendo en ello. Un camino claro hacia la movilidad eléctrica con mayor flexibilidad, eso debe dar seguridad ahora, sobre todo a los trabajadores y trabajadoras de la industria", dijo la titular del gremio, Christiane Benner.
Hildegard Müller, presidenta de la Asociación de la Industria Automovilística, calificó el anuncio gubernamental de buena noticia para la industria automovilística y sus cientos de miles de empleados.
Crítica de las asociaciones ecologistas
Martin Kaiser, director general de Greenpeace Alemania, habló de una decisión errónea y fatal para la economía y la política climática. Asimismo, sostuvo que ningún vehículo de combustión o híbrido enchufable se acerca ni remotamente a la eficiencia de un coche eléctrico.
El director general de la organización Deutsche Umwelthilfe, Jürgen Resch, afirmó que el acuerdo alcanzado en la comisión de coalición aleja aún más los objetivos climáticos en el sector del transporte.
El experto en transporte de la organización ambientalista BUND, Jens Hilgenberg, señaló que la configuración actual de la normativa de la UE ya supone concesiones de gran alcance a la industria automovilística y a los proveedores.
Fomento de los coches eléctricos
La coalición también acordó los detalles concretos de un programa de ayudas estatales ya anunciado para hogares con ingresos bajos y medios, destinado a la compra y el alquiler con opción a compra de vehículos eléctricos puros e híbridos enchufables. El objetivo es apoyar la transición hacia una movilidad climáticamente neutra.
Al mismo tiempo, esto dará un gran impulso al mercado nacional, celebró el presidente de la Unión Social Cristiana, Markus Söder, y explicó que se prevé establecer un requisito de "contenido local" para garantizar que no se trate solo de coches fabricados en Asia, sino que generen valor añadido en Alemania.
Subsidios para el próximo año
El programa de subsidios debería ponerse en marcha en 2026, siempre que la Comisión Europea lo apruebe en materia de ayudas estatales. Tras la repentina suspensión de una prima estatal para la compra de coches eléctricos a finales de 2023, las ventas en el mercado alemán se desplomaron.
Según un documento publicado tras las negociaciones de coalición, los hogares podrán optar al subsidio si tienen una renta imponible anual inferior a 80.000 euros (92.000 dólares). Ese límite aumenta en 5.000 euros por cada hijo. El subsidio básico es de 3.000 euros, y aumenta en 500 euros por cada hijo hasta un máximo de 1.000 euros.
Se prevé una contribución adicional para los hogares con bajos ingresos.